Luego de seleccionar un espacio con un contexto cultural relevante en términos de iluminación, llevé a cabo una instalación que pudiera resumir la investigación realizada previamente. El lugar seleccionado fue la estación central de Oslo, Noruega. Su relevancia como espacio de comunciación en una ciudad me llevó a realizar un objeto de luz que habla sobre cómo la luz es capaz de comunicar. 
La instalación consiste en una cabina de teléfono donde los usuarios pueden “hablar” a través de un micrófono que convierte las ondas de sonido en pulsaciones de luz en una segunda cabina. Eliminando la posibilidad de escuchar a la otra persona, se genera un juego de adivinación y observación de la voz de alguien, entendiendo otro tipo de lenguaje a través de la luz.
El interior del micrófono: módulo sensor de sonido y LED para luz de retroalimentación.
Espacio donde se llevó a cabo la exhibición de los proyectos http://doga.no/english
El teléfono consta de tres señales de luz
Principal: el sonido del otro
Retroalimentación: cuando el otro levanta el teléfono
Retroalimentación del micrófono: cuando el usuario levanta el teléfono
Proceso de cableo cruzado en los dos teléfonos. 
Modelo de las partes del micrófono para impresión 3D